El caldo de pollo: una base esencial para tus mejores recetas

El caldo de pollo: una base esencial para tus mejores recetas

Detrás de todo buen arroz o guiso hay algo más que ingredientes de calidad o técnica precisa: hay un buen caldo. Y si hablamos de tradición y sabor auténtico, el caldo de pollo casero es uno de los pilares indiscutibles de nuestra cocina. Hoy te traemos la receta del Chef Amadeo, incluida en su libro "Paellas y arroces valencianos", una fórmula sencilla pero profundamente sabrosa, ideal para cocinar tus platos y elevarlos al siguiente nivel.

 

Ingredientes: sencillez y sabor de la mano

Esta receta utiliza ingredientes muy básicos, pero bien seleccionados. Son fáciles de encontrar y aportan un sabor redondo y equilibrado:

  • 4 carcasas de pollo
  • 4 espinales de pollo
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • ½ pimiento verde
  • ½ pimiento rojo
  • 2 tomates
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Sal

 

Paso a paso: así se prepara el caldo de pollo perfecto

1. Preparación de los ingredientes. Antes de empezar, limpia bien las carcasas y espinales de pollo, retirando la piel y la punta de la columna para evitar que el caldo quede graso o turbio. Mientras tanto, corta todas las verduras en dados grandes y colócalas en una bandeja de horno. Añade sal al gusto. Sobre las verduras, coloca la carne ya limpia y añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra. 

2. Horneado: el secreto del fondo tostado. Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180º durante 20 minutos. Este paso permite que los ingredientes adquieran un color tostado que aportará profundidad y matices al caldo final.

3. Cocción del caldo. Pasados los 20 minutos, traslada los ingredientes a una cazuela grande o caldero. Cubre con agua (entre 2,5 y 3 litros es una buena referencia) y lleva a ebullición. Cuando rompa a hervir, retira la espuma con una espumadera para asegurar un caldo limpio y claro. Reduce el fuego y deja cocer a fuego medio durante 20-25 minutos. No más: al tratarse de un caldo para cocinar arroces o guisos, no se busca concentración excesiva, sino sabor equilibrado y limpio.

4. Enfriado y conservación. Apaga el fuego, tapa bien la cazuela y deja enfriar el caldo lentamente (o rápidamente en el fregadero con agua bien fría, pero manteniendo la cazuela cerrada). Una vez frío, puedes colarlo y guardar en la nevera por 2-3 días o congelarlo en porciones individuales. Este paso es ideal si quieres tener siempre a mano un buen fondo para tus recetas.

 

¿En qué recetas puedes usar este caldo?

El caldo de pollo es una base versátil, muy utilizada en infinidad de elaboraciones tradicionales. Aquí te dejamos algunas ideas donde este fondo aportará lo mejor de sí:

  • Arroz de costilla o arroz de verduras: donde se busca una base sabrosa sin sabores marinos.
  • Guisos de carne blanca o pollo: como alubias, lentejas o estofados.
  • Fideuà de carne o mixta, en la que no se requiere fumet de pescado.
  • Sopas o consomés caseros para invierno.
  • Salsas, para dar cuerpo sin recurrir a caldos industriales.

Su equilibrio de sabores lo convierten en un fondo ideal para acompañar todo tipo de arroces que no sean de mar. Y por supuesto, si tienes un quemador de gas SIDONNIS, preparar este tipo de caldo será más eficiente y controlado.

 

El fuego que lo hace posible: cocinar caldos con SIDONNIS

Aunque muchos piensan que los caldos solo requieren tiempo, el control del fuego es clave en todo el proceso: desde el dorado en el horno hasta la cocción lenta en cazuela. Y ahí es donde el quemador de gas SIDONNIS marca la diferencia.

Su diseño con dos aros independientes te permite adaptar la potencia a cada momento del proceso, evitando que el caldo hierva demasiado fuerte o se quede corto de calor. Además, su estabilidad y potencia lo hacen ideal para cazuelas grandes y preparaciones al aire libre, sin renunciar al control técnico.

Cocinar un buen caldo no es solo poner ingredientes al fuego, es entender cada fase y poder adaptarse a ella con precisión. Y para eso, el fuego regulable y preciso del SIDONNIS es tu mejor aliado.

 

En la cocina, los detalles marcan la diferencia. Y un buen caldo de pollo casero es uno de esos detalles que, sin robar protagonismo, transforma por completo una receta. Con ingredientes humildes y una técnica sencilla pero cuidada, puedes obtener un fondo lleno de sabor, versátil y honesto, que servirá de base para tus mejores arroces, guisos y fideuàs.

Además, si cuentas con un fogón potente y preciso como el quemador de gas SIDONNIS, no solo ganarás en comodidad y control, sino también en eficiencia. 

Prepara tu caldo, enciente tu SIDONNIS y deja que cada receta empiece con una base de verdad.

 

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